Isla Guadalupe

Uno de los mayores logros de Conservación de Islas es el proyecto de Restauración y Conservación de isla Guadalupe. Esta isla volcánica de 24,171 ha y 1,300 m de altura se encuentra a 260 km de la costa de la península de Baja California, en el Pacífico mexicano. Tiene un muy elevado grado de endemismo de plantas (17.5 por ciento) y aves, así como las más importantes colonias de reproducción de elefante marino del norte y lobo fino de Guadalupe. Gracias a la gestión de Conservación de Islas en colaboración con la CONANP, isla Guadalupe fue decretada Reserva de la Biósfera el 25 de abril del 2005.

Durante los siglos XVII y XVIII la isla Guadalupe fue un sitio muy importante para la cacería de mamíferos marinos. Fue entonces cuando se introdujeron mamíferos terrestres. Los efectos nocivos de estas especies fueron devastadores. Cabras, gatos, ratones y, en menor medida, perros, impactaron de manera significativa el ecosistema insular. El sobrepastoreo por parte de las cabras redujo la cobertura de un bosque de especies endémicas de 4,000 ha a tan sólo 85 ha. Los gatos introducidos, por su parte, han sido responsables de la extinción de al menos 6 taxa de aves endémicas en la isla, incluyendo un ave marina: el petrel de Guadalupe.

Fue a partir de 2002 que Conservación de Islas, en estrecha colaboración con CONANP, SEMAR, SEGOB, SEMARNAT y el INE, llevó a cabo las primeras acciones de conservación en isla Guadalupe. Se elaboró e implementó el programa de erradicación de cabras ferales, condición para lograr la restauración del ecosistema. Usando las técnicas más avanzadas —cacería aérea desde helicóptero, información geográfica, telemetría y cabras judas o sentinelas—, el programa concluyó con éxito en 2007, erradicándose cerca de 10,000 cabras ferales. Los beneficios han sido extraordinarios. Las plántulas de las especies nativas y endémicas, ausentes por más de 100 años debido al pastoreo de las cabras, se cuentan ahora por miles. También se han documentado seis registros de plantas vasculares que se creían extintas, así como un nuevo registro para la isla (Junak et al. 2005, Henry com. pers. y Luna com. pers.). Al mismo tiempo se realizó la erradicación de perros ferales, actualmente en etapa de confirmación. La población de gatos se mantiene bajo control alrededor de las principales colonias de aves, en particular la de albatros de Laysan en la punta Sur. El plan de erradicación del gato feral, que representa un reto importante a nivel mundial, está en desarrollo con el apoyo de un fondo binacional México-Estados Unidos (USFWS y CONANP).

Un aspecto fundamental de los programas de erradicación son los estudios de línea base —la condición del ecosistema previa a la erradicación—, que permiten evaluar en forma científica la recuperación del ecosistema. Esto incluye estudios de demografía de las poblaciones vegetales y de la dinámica poblacional de especies indicadoras, tales como el junco de Guadalupe (ave endémica que habita en el bosque).

Con el apoyo del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN), se trabaja en un programa de educación ambiental y desarrollo sustentable dirigido a los usuarios permanentes de la isla, en particular la Cooperativa Abuloneros y Langosteros. Además del personal de Conservación de Islas en la estación biológica, la isla está habitada por esta comunidad permanente dedicada a la pesca de abulón y langosta desde hace varias décadas y por el personal del destacamento de la Secretaría de Marina–Armada de México. El programa ya rinde frutos. Los habitantes participan activamente en las labores de conservación además de mejorar su calidad de vida.

Más allá del trabajo técnico y científico y la gestión social, Conservación de Islas ha promovido el desarrollo de expresiones artísticas que permitan la valoración de las islas en forma integral. Con el apoyo del CEARTE y el Instituto de Cultura de Baja California, se montó en el 2009 una rica exposición artística colectiva de artistas locales sobre la isla Guadalupe.